Tecnica EMF - Una historia real
A comienzos de 1999 había muchas cosas en mi vida que estaban llegando a un punto crítico al mismo tiempo. Estaba viviendo en casa con mis padres, andaba escasa de dinero y me faltaba intimidad. Me había formado para ser maquilladora y estaba trabajando para una conocida y respetada empresa. Pero el trabajo me resultaba estresante, agotador y aburrido y estaba enferma a menudo. Me hallaba también en una relación a distancia que no me satisfacía ni me llenaba y que no iba a ninguna parte. Emocionalmente yo era inestable, con frecuencia era incapaz de enfrentarme al mundo. Daba la sensación de que todo en mi vida estuviese desmoronándose a mi alrededor y yo fuese impotente para hacer nada al respecto. Necesitaba un milagro.
Entonces, me inundó de pronto un poderoso impulso de salir de la deprimente y frustrante rutina en la que había estado estancada durante muchos años. Inicié una búsqueda consciente de la transformación personal y la autorrealización que me condujo a la Técnica de Equilibrio EMF®.
Un día me hice el propósito de aprender y experimentar más y ver más del universo. Mi propósito se cumplió, puesto que ese día fue el comienzo de un intenso periodo de percepción interna y revelación. Cada día, durante los seis meses siguientes, veía —con los ojos abiertos— más y más energía de diversos colores y formas. Vi el símbolo de la Flor de la Vida manteniéndose inmóvil en el aire delante de mí. Era enorme, de color blanco brillante y estático, pero los dibujos geométricos de su interior giraban y cambiaban con rapidez. Se aparecía primero como un círculo y después los dibujos de dentro se formaban delante de mí.
Frente a mí aparecían notas musicales hechas de energía, de color violeta y blanco brillantes y de seis pies de alto y oía una nota en mi cabeza. Entonces comencé a ver —aún con los ojos abiertos— dibujos de luz enormes, vibrantes y luminosos dando vueltas a todo mí alrededor. Eran inmensos... ¡tan grandes como mi habitación! Vi círculos enormes rebotando suavemente por todo mí alrededor como grandes burbujas. Vi también muchos círculos pequeños dentro de círculos mayores girando lentamente delante de mí, como un disco. Había grandes, brillantes y resplandecientes figuras en forma de ochos sentados que se agitaban silenciosas a mi lado y enfrente de mí, llegando hasta el techo. Se me presentaban diamantes tridimensionales; algunos, con muchas caras; otros simples, como si me saludasen en silencio. Por todo mí alrededor explotaban girándulas de energía que llenaban mi habitación de una hermosa luz coloreada. Había complejos dibujos geométricos cambiantes que se transformaban constantemente y que giraban deprisa y frenéticamente por toda mi habitación.
En la habitación reinaba un poderoso silencio, pero su presencia era potente. Eran muy reales. Si bien estaban hechos de luz, en cierto modo eran también sólidos. Yo observaba las exhibiciones sobrecogida y sentía una poderosa energía de amor y paz al verlos. Aunque era abrumador y a veces casi daba miedo, era realmente mágico. Yo esperaba ansiosa verlos cada día y me aseguraba de tener horas de tiempo libre para dedicarlas a observarlos. Si bien no tenía ni idea de lo que eran ni de lo que estaba ocurriendo, sentía que de algún modo formaban parte de mí, pero no estaba segura. Estas experiencias continuaron durante meses y llegaron a convertirse en parte de mi vida cotidiana. Y yo adoraba cada minuto.
Me preguntaba qué significaba todo esto, pero nadie con quien hablaba parecía tener una respuesta convincente. Dentro de mí había un gran interrogante. A pesar de ello, fue una época muy especial. Los días se fundían unos con otros y tenía un sentimiento de eternidad. Me hallaba en medio de una enorme e intensa experiencia de aprendizaje. Nunca sabía lo que cada día me traería. ¿Qué vería hoy? ¿Qué aprendería hoy sobre mí y el universo? ¿Qué sincronismos se producirían hoy? ¡Era un juego emocionante!.
Durante esta época, a pesar de estar sin empleo, no tuve un solo momento de miedo porque me sentía acunada por el universo. Todo cuanto necesitaba me llegaba siempre justo en el momento preciso y de los modos más milagrosos. Estaba viviendo de prácticamente nada, pero al cabo de un tiempo comencé a preocuparme por el dinero y me puse a buscar trabajo. Muy rápidamente, encontré el empleo temporal perfecto a tiempo parcial en el centro de Londres. En mi primer día de trabajo abrí el monedero. ¡Llevaba solamente tres peniques y ya no me quedaba nada en la cuenta corriente! No me entró el pánico porque, de algún modo, sabía que estaría bien. Tardaría horas en ir andando al centro de Londres, de modo que calculé detenidamente cuándo tendría que salir. Sin embargo, justo antes del momento de hacerlo llegó el correo, y con él, y con un retraso de tres meses, ¡un cheque de pago completamente inesperado! Lo hice efectivo, agradecida. Aquel cheque me permitió pasar el par de semanas siguientes hasta que me pagaron. Lo vi como una prueba más de que no estaba sola: estaba siempre cuidada por el universo. “El universo” se volvió para mí una realidad concreta en aquellos mágicos meses y lo sigue siendo. Yo siempre confié en él y siempre se me proveyó.
Un día un amigo me dijo: “Hay un libro que deberías leer”. Seleccionó de la estantería un libro color púrpura, lo abrió y me lo puso en las manos. Yo bajé la vista y vi un dibujo de un cuerpo humano con una estructura a su alrededor. Sentí un rubor de emoción y todo mi cuerpo comenzó a estremecerse. Fue como si el tiempo se detuviese, todo pasó a un segundo plano. En aquel momento sólo estábamos el libro y yo. El dibujo era nuevo para mí, pero lo reconocía de algún modo. Encima de él estaban las palabras “El entramado de calibración universal”. Ahí estaba la nueva red: ¡era un entramado! ¡Ahí estaban los filamentos que irradiaban del cuerpo! ¡Había realmente grandes estructuras encima de la cabeza y debajo de los pies! Al mover los ojos hacia la parte superior de la página leí: “La Técnica de Equilibrio EMF”. EMF son las siglas en inglés de “campo electromagnético”... durante meses había sentido la electricidad atravesar todo mi cuerpo y el magnetismo en las manos. Ahí estaban los dibujos energéticos arremolinándose por doquier. El universo había respondido a mi petición. Al mirar aquella página, todas mis experiencias de pronto cobraron sentido. Miré la portada, se titulaba: Cartas desde el hogar (Libro VII de Kryon). Lo compré.
Cuando llegué a casa comencé a leer el libro púrpura. El capítulo sobre la Técnica de Equilibrio EMF me cautivó. Al leer se apoderó de mí una extraña sensación. En este capítulo Peggy Phoenix Dubro describe la técnica que desarrolló como “trazar dibujos de círculos de cultivos a través del campo energético humano”. Cuando leí esa frase el corazón me dió una sacudida y supe que esto era lo que yo iba a hacer. ¡Este era el trabajo energético que había estado esperando! ¡Todo lo que me había sucedido en la vida había estado llevándome hacia este punto! Me conecté por Internet al principal sitio web mundial del EMF y di con un ejercicio llamado el “barrido espiral”. Leí el texto, visualizando cada movimiento a medida que iba avanzando. Cuando llegué a lo de guiar la energía a través de mi centro creativo/sexual tuve una sensación como si esa parte de mi cuerpo estuviese de verdad empezando a cobrar vida. Sentí una oleada de energía, emoción y alegría. Era una sensación tan fuerte y tan tangible... Quedé desconcertada ante la fuerza con que había respondido mi energía y lo tomé como otra confirmación de que este trabajo era el adecuado para mí. Fui haciendo clics por el sitio web leyendo todo lo que pude. Vi que había practicantes y profesores por todo el mundo en numerosos países y que estaba extendiéndose con rapidez. ¡Yo quería convertirme en parte de esto! Miré el calendario de Peggy Phoenix Dubro y vi que venía a Europa, a París, para impartir un taller de practicantes unos meses más tarde. Michael y yo nos inscribimos. ¡Y yo no podía esperar!
Después me convertí en profesora de la Técnica de Equilibrio EMF.
Al día de hoy , he enseñado la Técnica a más de 150 personas. Lo que más me encanta es observar a la gente iluminarse y comparto su emoción al hallar finalmente un modo de hacerse con el control de su vida y realizar cambios positivos. Esto me ha dado gran esperanza para nuestro planeta y para la humanidad: podemos cambiarnos a nosotros mismos y podemos cambiar el mundo que nos rodea. En estos insólitos tiempos, esta información me ha proporcionado una visión global muy necesaria, de los recientes acontecimientos mundiales.
Mi gozo más grande ha sido descubrir y trabajar con la nueva energía, observándola en acción con cientos de clientes y alumnos así como en mi propia vida. La nueva energía es una energía de cooperación —la competición ya no funciona— y de intención pura: las cosas nos ocurren rápidamente si lo que deseamos es para el bien colectivo tanto como para el nuestro propio. Implica también un modo muy respetuoso y no invasivo de interactuar con los demás, invistiéndoles de poder y honrando quienes son en lugar de tratar de cambiarles.
La Técnica de Equilibrio EMF me ha permitido poner en práctica en mi propia vida el deseo de encontrar mi sueño, perseguirlo y ser yo misma. Espero que a ti también te ayude en esto.
Adaptado de:
"El pequeño libro de la EMF, mi viaje personal con la EMF Balancing Technique® "
Autora:
Lina Esposito
Ed. Vesica Piscis
Disponible en marzo 2006.